Jesús es Rey
La coronación del Rey se acerca. Las calles son adornadas con gran esplendor y es el tema de conversación en todo el pueblo. Los habitantes buscan sus mejores atuendos, pues esperan ese día con gran anhelo. Piedras preciosas son injertadas en la corona.
El pueblo espera con ansias el día de la coronación, con la esperanza de que su vida mejore con la llegada del nuevo Rey.
¡Llega el día de la coronación! El Rey se presenta ante el pueblo, pero lo hace de una manera distinta: no lleva una corona de oro, sino una corona de espinas. No llega en un carruaje, sino montado en un asno.
El pueblo se pregunta: “¿Dónde está el Rey?” Su entendimiento humano esperaba algo diferente, y por eso lo desprecian y no lo aceptan. El orgullo no les permitió recibir al Rey que tanto esperaban.
Esperaban a un rey nacido en cuna de oro y no en un pesebre; que comiera con personas de alto prestigio y no con pecadores.
¡Cuán bendecido es el pueblo que recibió al Mesías! Sí, nuestro Rey ha llegado… y es Jesús.
Apocalipsis 19:16
“En su manto y en su muslo estaba escrito este título: Rey de todos los reyes y Señor de todos los señores.”